Quiero empezar por el final porque lo mejor es el principio. Llenarte a pedacitos, a larga distancia, magnetizarnos los ojos, que no dejes de mirarme, idiotizar los días para que sean pacientes, encender la magia, prenderle fuego.
Cada partecita de tu piel es real, más real con 9 gramos, como el humo, la toz, lo negro; Un corazón que late tan rápido y no lo alcanzamos, nos cansamos, paramos, nos besamos, y aun así el corazón no regresa.
No quiero que te vayas, mis pies tampoco, me dejaste sin miradas y me volví ciega de tanto pensarte. Me gustan tus labios que no saben a nada, nocivos, vengativos, me gustas mas cuando te chocas con mi sonrisa y se te mueve la felicidad; cuando después de todo esto decía: Sueños.
